PRESENTE Y FUTURO
Hay futbolistas que son especiales. Diferentes al resto, que parecen estar tocados por una varita mágica. Son los jugadores que, con un
detalle de calidad en un control o un regate, hacen que pagar una entrada y
acercarte al estadio merezca la pena. Su imaginación y sus diabluras con el cuero les convierten en estimulantes, y consiguen que no te canses de verlos.
Esta temporada en el Real Racing Club de Santander, equipo que milita en la
Segunda División B Grupo II de España, a esta descripción le pongo nombre y
apellidos: Enzo Lombardo.
Con el objetivo de ascender, año tras
año el Racing se encuentra con una tarea complicadísima: renovar la plantilla.
El club se ve en la obligación de acertar en un porcentaje altísimo de las
incorporaciones, incluyendo el mercado invernal. En este curso, el encargado de
este reto es José Luis «Chuti» Molina. Y con este joven francés de 21 años podemos decir que, una vez pasadas las primeras
18 jornadas de liga y llegado el fin de año, ha acertado de pleno.
Porque si algo tiene Enzo
Lombardo es calidad y desborde. Promedia 12,16 regates por partido, una
brutalidad. Pura verticalidad y desequilibrio. En estos momentos parece
tener la confianza por las nubes, atreviéndose con todo. Es habitual
verle realizar recortes de otra categoría, superlativos, acompañados
frecuentemente de bicicletas y amagos con la cadera para engañar a su par. Nadie
regateó más que él en este primer tramo de la Segunda División B (datos
extraídos de la plataforma Wyscout). El francés, que mide 1,74m, pesa unos
69kg y su pie dominante es el derecho, ha alternado la posición de extremo
izquierdo con la de mediapunta, demarcación que ha venido ocupando
en menor medida debido a la presencia en el campo de Álvaro Cejudo. Su influencia
en el juego es notable. Siempre se ofrece, quiere la pelota y busca ser
importante. Un ganador nato que no se esconde.
En la zona del 10 goza de
libertad de movimientos. Es habitual verle buscar las asociaciones por dentro,
aunque con su movilidad y afán de participación suele caer a las bandas.
Extremo de pierna cambiada, acostumbra a intentar el recorte hacia la zona
central, atreviéndose a menudo desde el balcón del área a mirar portería con su
capacidad de golpeo desde lejos. No obstante, Enzo Lombardo es un futbolista de
vocación asociativa en este sentido, con mayor protagonismo a la hora de
buscar un pase o un centro, llegando también a línea de fondo. Fijo en el once
titular (ya sea el habitual 1-4-2-3-1 o 1-4-4-2), las estadísticas dar lugar a
confusión. 2 goles y 2 asistencias en 21 partidos, pero con una intervención
muy por encima de lo reflejado. El juego del Racing (líder) le beneficia, por
ello Santander se ha convertido en un destino perfecto para su desarrollo.
Al equipo de Iván Ania le gusta dominar los partidos, teniendo la pelota y
consiguiendo instalarse en campo contrario. Ahí es donde aparece, y mucho, Enzo
Lombardo.
Este
incisivo jugador también destaca por su visión de juego. Con la
cabeza alta, «Monsieur Lombardo» es capaz de ver pases y jugadas imposibles
para otros gracias a su creatividad y lectura de juego. Su buena diestra
también va acompañada de una zurda con la que le vimos hacer bonitos
tantos en el filial balear en Tercera División. Entidad cuyo primer equipo
milita en la categoría de plata y con la que tiene contrato hasta el 30 de
junio de 2020. No es extraño verle encarar a sus adversarias hacia la zona de su
pierna menos hábil, sobre todo después de lanzar un primer quiebro hacia la
derecha. Así mismo, destaca también por su presencia física, que unida a
su habilidad y agilidad le permite aguantar las habituales entradas que
recibe. Eléctrico y veloz, sus cambios de ritmo son pura potencia.
Siempre se ofrece para conectar con el centro del campo y a partir de ahí
elaborar.

Pero claro, uno no debe de perder el norte. Enzo Lombardo es
aún un futbolista en ciernes, con toda su carrera por delante, y si el chico eligiera
siempre la elección correcta tendría su puesto en un gran equipo donde sería la estrella. Necesita seguir madurando. Un sector del respetable, sabedor de
su calidad y desparpajo, en ocasiones le exige en demasía, terminando por
frustrarse. Y es que, a veces, Enzo peca de individualista,
de querer hacer la jugada «messiniana» o «maradoniana», esquivando contrarios
por doquier. Esto, sumado a que tiene muchísimo la pelota, desemboca en un alto número de pérdidas de balón. Hasta
10,46 de media por encuentro, más allá de que los campos que habitualmente
visita el Racing no favorecen a sus características. Por ello, se incide en la toma de decisiones como uno de los
puntos que, con un gran margen de mejora por delante, puede llevarle sin lugar
a dudas a la élite. Otras de las facetas en las que debe trabajar es la defensa. En su favor hay que decir
que cada vez su compromiso defensivo es mayor, sobre todo cuando actúa en el
costado evitando posibles superioridades. Precisamente, uno de sus mejores
encuentros en esta faceta fue en la visita
del Real Betis a El Sardinero. Protagonizó 7 robos de balón, acompañados de
10 regates completados. Su día de exhibición ante el gran público, dando que hablar entre aficionados de
clubes mucho más punteros. Con la llegada al club de Alberto Noguera, cada
vez tiene más competencia en el equipo. La exigencia será máxima, por lo que
deberá de seguir creciendo si no quiere perder la titularidad.
PASADO
Con origen en Décines-Charpieu, suburbios de Lyon que vieron
crecer a jugadores como Karim Benzema, Enzo Lombardo (1997) perseguía el sueño
del Olympique de Lyon jugando en las categorías inferiores. Pero fue cortado, y
ahí es donde aparece una de las personas más importantes de su carrera
futbolística, Samir Ghemmazi, que se lo lleva
para el sub 17 de L'Association Sportive de Saint-Priest. Hablamos con
el que a día de hoy es entrenador del equipo sub 19 de la entidad de Rhône-Alpes,
referencia en la formación de jugadores y cuyo primer equipo milita en National
2 (equivalente a la 4ª división) con una media de edad de 22 años. De aquí
salieron estrellas como el campeón del mundo Nabil Fekir, que siguió el camino contrario a Enzo.
Samir me cuenta que, en ese tiempo, todo el mundo coincidía y
estaba convencido de las cualidades futbolísticas de Enzo, apuntando que solo
le hacía falta trabajar mucho en su actitud y su estado de ánimo. Así mismo,
repasa su evolución en el club, recordando que hace una temporada genial con el
combinado sub 17 nacional, lo que le iba a permitir integrarse rápidamente en
el primer equipo del AS Saint-Priest, que se encontraba también por entonces en
la 4ª división. A la hora de definir al propio futbolista, Samir no duda que
Enzo goza de unas cualidades individuales fuera de lo común, una visión de
juego magnífica y una facilidad técnica formidable, innata, sobre todo en el
primer toque de balón. Sentencia con que Enzo es un verdadero competidor,
sosteniendo que ha encontrado un campeonato que le conviene en España.
En su
equipo, el actual jugador racinguista era
centrocampista. Además, en un claro gesto de aprecio, confiesa su apodo:
«Verratti». Insiste en que todo el mundo coincidía en sus cualidades,
destacando su capacidad de eliminar rivales en el uno contra uno, sus sublimes
toques y controles de balón… Pero Samir recalca que el único reproche que le
hacía en aquel tiempo era ser más decisivo (mayor participación en goles y asistencias). Por el
contrario, y con esto acaba de hablar sobre las características de Enzo
Lombardo, Samir Ghemmazi afirma que era el pilar del juego. Dice seguir al
futbolista con regularidad, y desea con toda sinceridad que llegue a La Liga
Santander. Todo un lujo poder contar con su testimonio, pues posiblemente pocas
personas lo conozcan, al menos futbolísticamente mejor que él. En la foto de abajo les vemos compartir banquillo. Enzo (segundo por la izquierda), Samir (primero por la derecha).

Para concluir, estaremos de acuerdo en que el fútbol no es
nada sin los aficionados. Y en este sentido, el Racing puede presumir hasta el
hartazgo. Por ello, os animo a que dejéis vuestra opinión sobre el propio
futbolista, con por ejemplo las sensaciones que os genera, ¡Os leo!