El
Leicester venció por 4-2 al Manchester City de Pep Guardiola en un partido en
el que los foxes se reencontraron con su versión característica de la pasada
campaña.
Con la Champions League aparcada hasta
febrero del próximo año, llegaba la hora de que el Leicester comenzase a
centrar sus energías por completo en la competición doméstica. Y que mejor forma de hacerlo
que en el King Power Stadium, ante todo un Manchester City, y además
necesitando los puntos para evitar caer en descenso. Y sí, volvieron en cierto modo a ser aquel equipo que
maravilló al mundo el año pasado en la Premier League.

El inicio fue fantástico para los
locales. Y en el minuto 2 se adelantaron. Robert Huth ganó la partida por alto
y envió un cabezazo hacia delante, la pelota le llegaría a Mahrez que con
muchísima clase se la cedería a su compatriota Slimani, el ariete argelino
envió la pelota al espacio para que Vardy definiera ante Claudio Bravo con un
disparo cruzado. Y en un abrir y cerrar de ojos, solo 2 minutos más tarde,
llegaría el segundo tanto para el Leicester. Uno de esos típicos saque de banda
al área de Fuchs, que esta vez prolongó Huth, pilar en el juego aéreo, y envió
la pelota a Slimani que, en el corazón del área aguantó la pelota de espaldas y
asistió con un pase atrás a Andy King para que el galés con un zapatazo hiciera
el segundo gol. Los de Guardiola, sin margen de reacción, veían como apenas
comenzado el partido ya estaban 2 goles abajo en el marcador. El tan peligroso
ataque de los zorros olía sangre, y sin tardar llegó en el minuto 20 el 3º. Christian
Fuchs recogió una pelota en campo propio y envió un pase largo para montar la
contra a Mahrez, el argelino con otro detallazo de superclase la puso a la
espacio para que Vardy regatease a Bravo y anotase de nuevo. Riyad, exquisito
con la pelota a los pies, Jamie merendándose la defensa visitante. Era la 2ª
vez que conectaban en toda la temporada en la Premier, algo que fue muy
habitual en la pasada campaña y se espera mucho más. El Man City dejaba
demasiados espacios. El repaso era real. Y pese a que los citizens continuaban
con el dominio de la posesión, moviendo la pelota de lado a lado, lo hacían sin
mucho acierto y sin peligro alguno. No se registraban disparos a puerta.
Mientras tanto el Leicester aprovechaba las ocasiones de las que disponían y
amenazaron en varias ocasiones con hacer el 4-0.
Para el 2º tiempo Guardiola no
dio entrada a ningún futbolista si bien es que reorganizó a los suyos. El
Leicester se encontraba en una situación más complicada, disponía de menos oportunidades de contragolpe y debía sacar esa fortaleza defensiva que le había faltado durante la temporada. El City controlaba el partido más en campo contrario, aunque sin rematar a portería. Yayá Touré
sustituyó a Kelechi Iheanacho e incluso llegó a jugar 10’ como delantero.
También entró Sterling y 10’ minutos después Guardiola realizaría el 3º y
último cambio dando entrada a Nolito y retrasando así la atípica posición en la que se encontraba el
costamarfileño. Estos cambios no surgieron el efecto esperado y, a falta de 12
minutos para terminar el partido, el Leicester terminó por sentenciar el
partido. Mahrez buscaba la jugada personal arrancando por banda pero le robó la
pelota Stones que, en un intento de cederle la pelota a Bravo, cometió su enésimo error de la temporada, el pase se quedó corto y Vardy regateó a Bravo y
casi sin ángulo introdujo el balón en la portería por 3ª vez en el partido.
Vardy había conseguido su 1º hat-trick desde su llegada al club, y ello tras haber estado
desde el 10 de septiembre sin ver portería.
Y con el 4-0 en el marcador, a los foxes les sobró el
último cuarto de hora de partido. Los de Ranieri se desconectaron y acabaron
encajando 2 tantos que maquillaron el marcador. El primero sería a balón parado
con un fantástico golpeo de Kolarov por encima de la barrera. El segundo de
Nolito, rematando un centro del serbio.
Con este resultado el Leicester coge algo de aire en la
zona media-baja de la tabla e inicia su camino hacia una tranquilidad que les dé margen mientras disputen la máxima competición de clubes europea. Por otro lado, el Manchester City de Pep Guardiola continúa con su bache
de resultados, atrás quedó la racha inicial de 10 victorias consecutivas, y
sigue perdiendo fuelle.